El aumento de más de tres veces en los costos de la energía se produjo en un contexto de caída de la demanda y falta de previsibilidad, agravando la situación de numerosas industrias del país. En ese marco, la publicación de la Resolución 293/2026 representa un avance en la respuesta a algunos de los planteos realizados.
Durante la reunión, los legisladores advirtieron que las nuevas reglas del mercado eléctrico dejaron a las industrias altamente expuestas a las variaciones del mercado spot, en un sistema de generación con una fuerte participación de centrales térmicas, más sensibles a los cambios en los precios de los combustibles. También señalaron aspectos del diseño de la desregulación que podían amplificar los aumentos, como la posibilidad de declarar determinados costos hasta un 25% por encima de los valores de referencia, sin que ello implicara necesariamente un incremento equivalente en los costos reales de generación.
Otro de los puntos centrales fue la dificultad de las industrias para acceder a contratos de abastecimiento que les garantizaran precios previsibles. Las restricciones en la oferta disponible para contratar y las proyecciones iniciales de CAMMESA, que anticipaban precios muy inferiores a los registrados durante el invierno, dejaron a numerosas empresas sin suficiente cobertura frente a los aumentos. A esto se sumó la pérdida de impulso de la contratación de energía renovable.
Se advirtió sobre la menor disponibilidad de gas nacional para la generación eléctrica durante el invierno y la necesidad de recurrir en mayor medida a combustibles importados y alternativas de mayor costo. Entre mayo y agosto, la generación térmica se mantuvo prácticamente en los mismos niveles que el año anterior, mientras que la factura de combustibles aumentó un 63%.
A estos factores se sumaron las modificaciones en la remuneración de las centrales hidroeléctricas y los incrementos en los costos del transporte eléctrico. En paralelo, aumentaron los pagos afrontados por los usuarios y se registró un fuerte incremento de los subsidios, mientras continúan pendientes inversiones necesarias para ampliar la capacidad de generación y transporte de energía.
Los legisladores valoraron que la Secretaría de Energía haya tomado nota de los planteos y avanzado con algunas correcciones a través de la Resolución 293/2026. Sin embargo, señalaron que se trata de una respuesta parcial y que es necesario continuar trabajando para generar condiciones que permitan a las industrias planificar sus costos, sostener su actividad e invertir.
"La política energética no puede estar desligada de la política productiva. Es fundamental que el Gobierno articule ambas agendas para que los recursos energéticos de nuestro país se traduzcan en competitividad, inversiones y empleo en nuestras provincias”.
Los senadores continuarán impulsando medidas para resolver los problemas pendientes, completar las obras de infraestructura crítica, ampliar la capacidad del sistema eléctrico y mejorar las rutas y la logística. Se trata de condiciones fundamentales para fortalecer la actividad industrial, agregar valor a la producción y promover el desarrollo de las economías regionales.