La senadora nacional por Salta, Flavia Royon, presidenta de la Comisión de Minería, Energía y Combustibles, celebró el tratamiento en el recinto del proyecto de Ley de Biocombustibles, que unificó siete iniciativas presentadas por distintos bloques —entre ellas, un proyecto propio— y logró dictamen de comisión bajo su conducción.
Se trata de un reclamo que las provincias productoras del norte argentino —Salta, Jujuy y Tucumán, entre otras— vienen sosteniendo desde hace años, en un esquema que hasta ahora dependía casi exclusivamente de las definiciones de Buenos Aires. El proyecto le da previsibilidad a una cadena productiva que hoy sostiene 53 plantas en 10 provincias y más de 50 mil empleos directos entre los sectores sucroalcoholero y del bioetanol de maíz.
La iniciativa propone elevar el corte de bioetanol en la nafta del 12% al 15% y el de biodiésel en el gasoil del 7,5% al 10%, en línea con los porcentajes que ya aplican países como Brasil o Paraguay. También establece una apertura gradual del mercado de biodiésel para las empresas no integradas, con una protección que se reducirá progresivamente hasta 2036, dando tiempo a los productores regionales para adaptarse a mayor competencia.
Según datos oficiales, entre enero y septiembre de 2025 la Argentina importó 554.000 m³ de nafta, mientras que la producción nacional de bioetanol evitó importaciones por unos USD 507 millones.