El Senado dio media sanción al proyecto de ley de Biocombustibles, que reunió en un solo dictamen siete expedientes de distintos bloques. Royon, presidenta de la Comisión de Minería, Energía y Combustibles, fue designada miembro informante.
"Esta iniciativa busca agregar valor en el interior del país, potenciar cadenas de valor, atraer inversiones y desarrollar fuentes de trabajo. No es una modificación puntual: proponemos un marco integral nuevo para una industria que ya ha desarrollado capacidades y hoy necesita reglas nuevas para crecer y alcanzar una nueva escala", explicó Royon al fundamentar el dictamen.
"Vamos a pasar de un esquema donde el Estado determina quién produce, cuánto y a qué precio, a uno de más mercado y competitividad. Pero esta transición tiene que cuidar las capacidades productivas ya desarrolladas, que hoy sostienen puestos de trabajo genuinos en el norte argentino".
El proyecto aumenta gradualmente los cortes obligatorios: el biodiésel pasa del 7,5% al 10% a los 12 meses, y el bioetanol del 12% al 15% en el mismo plazo, regulando además cómo se abastecen y comercializan para garantizar una transición ordenada.
En el bioetanol se preserva un 6% de caña de azúcar y un 6% de maíz, con el 3% restante abierto a nuevas materias primas. "Buscamos dar previsibilidad a las cadenas existentes —que en el norte significan trabajo real— con competencia dentro de cada cupo", señaló Royon. Para el biodiésel se fija una transición hasta 2036 que evita una apertura abrupta del mercado.