La iniciativa (S-808/26), que establece un marco regulatorio para este mercado llega al recinto unificada con otros dos proyectos de los senadores Rojas Decut/Arce y Capitanich.
¿Qué es un bono de carbono? Es un certificado que acredita que un proyecto evitó o retiró de la atmósfera una tonelada de gases de efecto invernadero. Ese certificado se puede vender, por ejemplo, a una empresa que quiere compensar sus propias emisiones. Así, cuidar los bosques, mejorar el manejo de los suelos o convertir residuos de la ganadería en energía puede generar un ingreso.
Hoy la Argentina tiene proyectos en marcha, pero no cuenta con reglas claras para este mercado, y está rezagada frente a países de la región como Brasil, Chile, Perú o Colombia. El proyecto de Royon propone definir quién es dueño de esos bonos, crear un registro nacional y dar seguridad jurídica a quienes quieran invertir, sin crear un mercado obligatorio.
Según estimaciones citadas en el proyecto, la Argentina podría generar un ingreso de hasta US$ 3.900 millones por año si accede a los mercados internacionales, frente a US$ 788 millones si se limita al mercado voluntario. El objetivo es que ese valor se genere y se quede en las provincias, con inversión y empleo.