Durante la celebración, nuestro párroco Sergio Chauque puso el acento en el significado de la cruz como expresión del amor de Dios. “Mirando a este Cristo crucificado nosotros descubrimos que Dios nos ama. Jesús en la cruz es una prueba de amor”, expresó. “No es una locura, es un sello de amor, es un pacto de fidelidad, es una alianza de amor. Mirar a Cristo en la cruz nos recuerda que verdaderamente Dios nos ama”, agregó el sacerdote.
La comunidad volvió así a reafirmar una promesa transmitida de generación en generación, reconociendo al Señor del Milagro como Padre, Abogado y Patrono, y a la Virgen del Milagro como Madre, Abogada y Protectora.